En aquel lugar donde nace la fuerza

Fuerza oculta… o quizá no tan oculta…

Y digo que quizá no tan oculta, porque hay muchas ocasiones en las que aparece por sí sola ante determinados estímulos; esos estímulos, generalmente, tienen que ver con las cosas que nos gustan o con necesidad de personas por las que sentimos algo especial.

Entonces… ¿eso significa que nuestra fuerza interior es “selectiva”?

Querer comparar, el proceso de activación de la fuerza interior, con la “memoria selectiva“, es una buena disculpa para aquellas personas que dicen carecer de dicha fuerza.

A mi no me vale.

Es cierto, y muy cierto que, muchas veces, parece que no tenemos fuerza ni para respirar, que todo se nos viene encima; en esos momentos, parece que la mochila que llevamos voluntariamente, se ha llenado de piedras por arte de magia.

Es que no puedo con todo! necesito tomar vitaminas ! me hacen falta vacaciones !

Cuántas veces hemos dicho frases como éstas… ¿verdad?

No voy a negar que, los componentes fisiológicos pueden influir, y además mucho; no voy a negar que los componente externos también pueden influir mucho. Que haya tantas cosas que nos lastran, es parte de la vida… No se me ocurre negar su existencia !!!

Sin embargo, también existe un sitio muy importante; un lugar recóndito y oculto al que podemos acceder siempre que lo deseemos; un punto maravilloso lleno de luz, energía e impulsos; es como nuestro Sol particular.

Ese lugar donde nace la fuerza, está muy dentro de nosotros. Pero que esté muy dentro de nosotros, no significa que no sea accesible.

Claro que lo es !!!

Hace muchos años, cuando practicaba atletismo y artes marciales, aprendí que la mente tiene un poder inmenso. Tan inmenso, que era capaz de dominar a nuestro cuerpo.

Si nuestra mente dice: “Vamos“, y esa orden es auténtica, nuestro cuerpo dice: “Voy“. Si cuando parece que no podemos más, y estamos a punto de rendirnos, estuviéramos entrenados, para acceder a nuestra reserva privada de energía…. sería el equivalente, a ese efecto que se ve en las películas de coches, cuando aprietan el botón del óxido nitroso, y el coche sale disparado…

Debemos estar convencidos de la existencia de esa fuerza interior, de nuestra voluntad por ser más fuertes y no rendirnos.

Como todo en la vida, el saber usar nuestras reservas de energía lleva entrenamiento, pero no es algo que sea difícil de conseguir; como digo siempre, sólo hay que tener claro a dónde se quiere llegar… parece fácil ¿verdad?

Con ésto quiero decir que quizá, lo primero que debemos tener claro, es cuáles son nuestros objetivos en la vida; a partir de ahí, sabremos cuál es nuestra motivación real por conseguir esos objetivos.

Nunca olvidemos que Motivación, es aquello que nos impulsa a lograr un objetivo.

Una vez tengamos esa motivación, notaremos que, en momentos de bajón, podremos encontrar ese lugar mágico donde la fuerza vendrá a nosotros.

Y, una vez descubierto, podremos recurrir a él siempre que lo necesitemos.

Descubramos nuestros objetivos, para que nazca la motivación y, con ella, toda la fuerza que necesitamos.

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