Desarrollo de habilidades.

y de las emociones

Seguro que todos hemos escuchado hablar de las preguntas, de hecho, las realizamos a diario; sin embargo, estoy convencido que pocos comprenden el alcance el poder que tienen.

Antes de nada, vamos a dejar claro un concepto:

“El ser humano cree más en lo que él mismo dice en voz alta, que cualquier cosa que le diga otra persona”

Suena a generalización drástica, pero suele ser así. Y no pasa nada, como seres humanos somos imperfectos, y aún no hemos evolucionado lo suficiente como para controlar esas emociones.

Y mejor no hacerlo, ya que un control tan exhaustivo nos convertiría en autómatas, y eso ya dejaría de ser divertido.

Si tomamos como punto de partida la cita anterior, es fácil comprender lo que viene ahora, y lo vamos a plasmar en otra cita que, mis clientes y alumnos, han escuchado de mi boca hasta la saciedad:

“Las preguntas correctas, generan respuestas correctas”

Con estas dos sentencias unidas, nos encontramos con que tenemos en nuestras manos, una de las mayores herramientas de comunicación y negociación, completamente infravalorada y, por lo tanto, muy poco usada.

Reconozco que no es nada fácil, ya que requiere mucha paciencia y mucha práctica, pero con ganas, todo se puede aprender.

Podemos aplicar estas técnicas a multitud de situaciones, como por ejemplo, cualquier tipo negociación, ya que si sabemos lo que queremos que diga en voz alta la persona que tenemos delante, tan sólo tenemos que plantear las preguntas adecuadas para conseguir que diga en voz alta, las respuestas que queremos escuchar de su boca, y como lo dice esa persona y no nosotros… será más cierto, ¿verdad?

Son técnicas que se han usado en venta directa desde muchísimos años atrás, e incluso, los más aventajados las usaban también en el arte de la conquista, con un buen porcentaje de resultados positivos.

Pero a parte de todos los usos que nuestra imaginación puede aportarnos, existen otros muy importantes.

Si hablamos de autoconocimiento, autoaceptación, desarrollo personal y evolución de la persona, la única forma de conseguir resultados positivos es conseguir que, esa persona, hable en voz alta de sus miedos, sus recuerdos, sus limitaciones, sus opiniones, sus deseos, sus sueños, sus bloqueos y de esa forma, poco a poco, al conseguir que saque a la luz lo que previamente estaba enterrado, se consigue aportar luz y seguridad, donde antes sólo había oscuridad y enmarañamiento. Tirando de un hilo, la maraña se deshace, y después, sólo hay que enrollarlo de la forma correcta.

Una vez desbloqueado el interior, se puede acceder a desarrollar otras herramientas mucho más fácilmente, como las habilidades comunicativas y sociales, la autoestima y capacidades de negociación, entre otras muchas.

Y esto, resumiéndolo en una forma muy de andar por casa, es un proceso de Coaching. Preguntas poderosas para obtener reacciones en la dirección correcta.

Funciona, es efectivo, cambia tu vida desde la base, te hace crecer y tener tal cantidad de puntos de vista, que comienzas a vivir la vida en tres dimensiones.

Para ello, sólo debes tener el convencimiento de que hay algo que cambiar en ti. Y con ese primer paso, y mi ayuda, comienza tu camino.

Los campos en los que se trabaja para obtener un correcto de las habilidades personales y/o ejecutivas, son todos aquellos que tengan que ver con el individuo como persona, con su función social, sus emociones, su cuerpo, su mente y su espíritu; algunos podrían ser:

  • Encontrar el trabajo adecuado

  • Destacar en un aspecto en concreto

  • Mejorar las relaciones interpersonales o conseguir pareja

  • Tener un equilibrio entre la familia, el trabajo y la vida personal

  • Desarrollar inteligencia emocional y Transformar situaciones de dolor

  • Lograr objetivos concretos relacionados con la salud o la imagen

  • Controlar los pensamientos y las emociones

  • Descubrir la motivación o crecer como persona

  • Despejar dudas que puedan aparecer ante un proceso en concreto

  • Transformar problemas en soluciones

¿Necesito realmente desarrollar mis habilidades?

Esta pregunta se la hacen muchas personas, y los más atrevidos me la trasladan directamente.

La decisión sobre el Sí o sobre el No… es sólo tuya.

Hay que tener en cuenta que se trabaja con los proyectos de vida, los objetivos, las relaciones interpersonales, la carrera, los sueños, la familia y las estrategias para el cambio o la evolución.

Las personas que consideran que lo necesitan, probablemente lleven años desempeñando un papel específico en su vida, como padre, pareja, trabajador, amigo o individuo, y es común que, en su día a día, tengan dificultades para realizar alguna de éstas funciones.

Quizá, no sepan cómo afrontarlas para obtener los resultados que ellos desean, y precisan de una ayuda externa para alcanzar su propio grado de bienestar.

¿Y cómo es el proceso?

Para no extenderme mucho, te adelantaré que el proceso es simple: un acuerdo entre las partes que componen el proceso de desarrollo, en el que ambos se comprometen a trabajar durante un número de sesiones determinadas, para conseguir unos objetivos concretos y de una forma acordada.

En la primera sesión, se plantean todos éstos puntos, y se explica más detenidamente todo el proceso, de forma que, sin compromiso alguno, cada persona decida si es lo más conveniente para su vida o no. Por otro lado, el terapeuta también debe decidir si está capacitado para ayudar a esa persona, ya que asumir roles que puedan estar dirigidos a procesos clínicos, supondría el fracaso asegurado.

Las técnicas varían según el profesional, y deberán ser explicadas en la primera sesión.