¿nos tienen envidia?

ayyy si la envidia fuera tiña …..

Seguro que recordamos esa frase, y alguna otra, de las que las abuelas nos decían en voz alta. Siempre he dicho que el refranero español es muy sabio.

La envidia, por definición, es el “Sentimiento de tristeza o enojo, que experimenta la persona que, no tiene o desearía tener, para sí sola algo que otra posee“.

Casi nada, ¿que alguien quiere lo que tengo yo? y además, al no tenerlo ¿le cambia el carácter porque no lo puede tener?, ¿ahora es cuando llaman a la bruja para que me pongan una vela negra?

La envidia es uno de los siete pecados capitales, y es por algo. Las personas envidiosas, no saben gestionar, de forma correcta, la “necesidad” de querer tener cosas, y cuando lo que quieren, descubren que está en posesión de otra persona de su entorno, el sentimiento de agresividad o deseo incontrolado, se vuelve desastroso (según qué persona y según qué grado de envidia).

Yo no creo en eso de la “envidia buena”. Otra forma de llamarlo, y quizá más correcta, sería “alegría por tus éxitos”.

Desear para nosotros, lo que tienen los demás, y dejarnos llevar por esa sensación, es el comienzo de un largo camino de descenso y negatividad, que nos llevara, irremediablemente, al desastre.

Pero hablemos de los demás, de los que nos envidian a nosotros; de los que se reconcomen por dentro y por fuera cuando nos ven, y tenemos aquello que ellos desean:

  • una pareja
  • un coche
  • un trabajo
  • dinero
  • felicidad
  • etc, etc, etc…

Esas personas, ya tienen bastante con ser así, y por supuesto, necesitan un tratamiento especializado, el cual yo les ofrezco desde aquí.

Hay una frase, que de vez en cuando le digo a mi hijo:

“si no tuvieras sombra, significa que no tendrías luz propia”

Debemos asumir que, hagamos lo que hagamos, y aunque no queramos molestar a nadie, ni generar envidias, las personas que “disfrutan” de ese estado, siempre estarán ahí.

Nuestro instinto nos dirá quiénes son esas personas y, como siempre he recomendado, muchas veces convendría alejarlas de nuestro entorno. Las personas negativas, envidiosas, que desean lo que tienen los demá, y se dejan llevar por esos sentimientos, no caben en nuestras vidas.

No debemos preocuparnos de lo que los demás dirán de nosotros, ni de si les molestamos o no (lógicamente dentro del sentido común).

Nuestra vida y lo que en ella existe, que realmente es lo importante, es lo que merece nuestros esfuerzos. Deberemos aprender a ignorar, sobre todo a aquellas personas que puedan desestabilizarlas; debemos aprender a sonreir ante ese tipo de personas, y a seguir con nuestras vidas pensando, con algo de pena, que ojalá esas personas encuentren por sí solas su camino.

y ahora… la versión en Video del Post, perteneciente  al CANAL de YOUTUBE de “Aptitudes Personales

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