El renacer de la persona, se podría decir que somos el efecto Fénix.

El Fénix se va consumiendo poco a poco hasta destruirse, renaciendo posteriormente para comenzar el ciclo.

Ese proceso, sin duda, podría aplicarse a la historia de la humanidad o, simplemente, a los humanos como tal. Las cosas van mal y, a veces, suelen empeorar; hay momentos en los que, aunque tomemos medidas para detener un proceso de descenso, es inevitable llegar hasta el fondo. Pero después, casi con total seguridad, comienza un nuevo ascenso; renacemos, crecemos y, algunos, hasta aprendemos algo de todo ese proceso.

Renacer, crecer y evolucionar tras un proceso negativo, podría llamarse “El efecto Fénix

La gran mayoría de las veces, es algo que ocurre de forma involuntaria; me explico:

A todos nos ocurren sucesos, que nos pueden sumir en negatividades y, en consecuencia, iniciar una espiral de cosas “oscuras” e indeseadas que dan la apariencia, de ponerse todas de acuerdo para suceder a la vez.

No pasa nada si eso ocurre, no es agradable, pero es parte de la vida. hay que asumirlo como tal.

Algunos le llaman “La ley de Murphy“, sin embargo, habría que valorar cuál es el motivo por el que esa cadena de sucesos encadenados ha entrado en nuestra vida; de eso ya hablo en otro post, pues es un tema largo y delicado de tratar que merece su propio espacio.

Centrémonos en lo que estamos hablando, en el no poder parar las cosas que nos están ocurriendo y, por lo tanto, estar “condenados” a llegar al fondo de la situación.

Muchas veces hemos escuchado a personas que nos dicen frases como:

  • “no puedo más…”
  • “he llegado a lo más bajo…”
  • “ya nada puede ir peor…”
  • etc…

Esas frases, como tal, son completamente derrotistas, negativas y llenas de amargura; nadie va a negar ese hecho; sin embargo y, como digo siempre, todo puede ser valorado desde un punto de vista distinto.

Ya hemos llegado a ese punto, de acuerdo; ya no podemos hacer más, ya estamos “sentados en el suelo”…

y  ¿ahora qué?

¿nos quedamos sentados en el suelo?

Evidentemente no; esta comparación simplista, muestra con total claridad lo que debemos hacer. Si nos caemos al suelo, nos levantamos y no permanecemos en el suelo más tiempo del debido; de la misma forma, si algo en la vida, nos ha llevado a pensar, que estamos en el pozo más profundo, debemos ser conscientes, que hay que permanecer en él, el menor tiempo posible,

Al leer esto, muchas personas dirán eso de :

  • “qué fácil parece, pero la realidad no lo es tanto”
  • “qué sabrás tú”
  • “no siempre se puede”
  • etc

Es normal pensar cosas así. Pero si lo cuenta una persona, como yo, que ha estado en muchísimos pozos oscuros, en cuevas muy profundas, en situaciones desesperantes.. y ha salido de todas ellas… la cosas podrían ser distintas.

Y no sólo lo digo como experiencia personal, sino que también hablo de las experiencias que me han contado muchísimas personas; me refiero tanto de amistades como de clientes.

El refranero es muy sabio y está basado en realidades, como por ejemplo el que dice: “No hay mal que 100 años dure” o, “después de llover siempre sale el sol”.

No hay un secreto para poder salir de una situación oscura, pero sí es cierto que, si somos conscientes de la espiral de bajada, y somos conscientes también de estar en lo más hondo, y también tenemos ganas de salir realmente de todo ello, conseguiremos escalar cualquier sima a la que hayamos caído y, levantar la cabeza muy alto mirando el sol de nuevo.

A veces podremos solos, a veces necesitaremos ayuda (si es así, no dudemos en pedirla); pero la realidad es que, el “efecto fénix” es real, comprobado y algo cotidiano.

Valoremos cada situación que estamos viviendo y controlemos el descenso, si es que lo hay.

Aprendamos de las experiencias vividas que nos han llevado a la oscuridad.

Recordemos nuestros errores y no los cometamos de nuevo (si es posible); sea como sea, habremos renacido con una nueva sonrisa, con un nuevo horizonte y con nuevas ilusiones para vivir.

2 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *